Hace calor en Paraguay, y si estás construyendo, no podés evitar el tema de la piscina. Antes de tirarte al agua, tenés que tomar una decisión: ¿Cloro clásico o electrólisis de sal?
Acá están los datos sin medias verdades, para que tu proyecto de piscina no se convierta en una obra eterna.
1. Cloro Clásico: El Método Manual
Acá vos sos el químico. Dosificás el cloro manualmente en forma de pastillas o granulado.
El dato es este: funciona de inmediato. Pero: tenés que seguir el pH como si fuera tu sombra. Si el pH no está bien, el cloro no funciona, pero igual te quema los ojos.
Opinión sincera: Barato para comprar, pero consume tiempo. El que descuida la química tiene agua verde en 24 horas.
2. El Generador de Cloro (Electrólisis de Sal)
Una piscina de agua salada no está libre de cloro. El generador de cloro simplemente produce el cloro directamente en el lugar a partir de la sal que agregamos al agua.
El proceso: La célula de electrólisis divide la sal (NaCl). Se crea cloro fresco.
La comodidad: La concentración de sal es mínima (aprox. 0,4%). Eso es más o menos lo mismo que hay en una lágrima – casi no se siente el sabor, pero la piel queda extremadamente suave.
NOTA TÉCNICA IMPORTANTE: ¡El que tiene un generador de cloro nunca debe agregar cloro normal por su cuenta! Esto puede destruir la célula del generador de inmediato. El sistema es autónomo – el que mete química ajena termina pagando caro.
Por Qué Esto Nos Importa
Ya sea construcción de casas o tecnología de piscinas: un sistema es tan bueno como su planificación. El que instala componentes baratos en un sistema de agua salada arriesga daños por corrosión. El que clora manualmente pero no tiene tiempo para el mantenimiento pierde la calidad del agua.
En Avantgarde apostamos a la durabilidad. Una piscina debe traer relajación, no trabajo adicional. Por eso confiamos en tecnología que tiene fundamento.
